3 de noviembre de 2018
Gone
30 de octubre de 2018
Flower end
4 de mayo de 2018
Lágrimas de remordimiento.
27 de septiembre de 2016
"Para siempre"
Pareja: Sesshomaru / Rin
Contenido: Rated K
Advertencias: Drama
Género: Angustia.
Tipo: Drabble.
Palabras: 622.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a Rumiko Takahashi. Yo sólo los ocupé para crear este fic.
La noche era fría. El viento no paraba de soplar en sentido contrario a nuestras pisadas. Mientras más avanzábamos, un sentimiento de desolación invadía mi pecho. Realmente… ¿había regresado a aquel día?
—Señor Sesshomaru… ¿no podemos ir más despacio? —dijo Jaken a mi lado, con la voz agitada y la lengua prácticamente fuera. Lo miré un segundo, sin expresión de repudio ni tampoco amabilidad.
—Jaken, quédate aquí —le dije antes de adentrarme por unos arbustos, lejos de él. Probablemente se dio cuenta, a través de mis ojos, hacia dónde me dirigía. La aldea en la que dejamos a Rin se encontraba muy cerca de ahí.
Había pasado un año desde aquel entonces, y mis pisadas se hacían cada vez más pesadas conforme me iba acercando al lugar. ¿Qué estaba haciendo? Visitar su tumba no me la regresaría a la vida.
Aun así, quería verla. Quería tratar de sentirme cerca de ella, tan sólo por una última vez.
Todo era tan silencioso en los alrededores, no se lograba escuchar más que el sonido de las ramas de los árboles moverse con el viento. Sin embargo, aquella quietud tan sólo aumentaba el vacío que sentía al estar frente a la tumba de Rin.
Ésta se encontraba limpia y decorada con pequeñas coronas de flores. Al parecer, los aldeanos se habían ocupado de mantenerla así y recordado la fecha en la que murió.
—Rin —pronunció mi boca su nombre, muy por lo bajo. Hacía un año que no la mencionaba, y volverlo a hacer trajo muchos recuerdos a mi memoria. Buenos recuerdos—. ¿Te gusta el lugar al que fuiste? —pregunté, no con la esperanza de escuchar una respuesta, mas sí con el deseo de calmar mi propia inquietud. Aun así, conocía a la perfección que ella se encontraba en un lugar tranquilo, muy lejos de mí. A pesar de que ella vivió por varios años a mi lado, su personalidad siempre fue la misma. Su pureza, fácilmente confundible con ingenuidad, se mantuvo intacta durante todo el tiempo que estuvo en éste mundo—. No puedo llegar donde estás, Rin —continué hablando. Le había prometido, hace muchos años, ir a cualquier lugar en el que se encontrara, volando. Sin embargo, ella ahora estaba en el único lugar al que no permiten la entrada a demonios como yo—. Esta vez.. no podré alcanzarte —callé por varios minutos. Me limité únicamente a observar su tumba y cómo el viento se llevaba varios de los pétalos en ella. Aquel vacío que me invadía continuaba ahí, sin saber exactamente cómo poder eliminarlo de mi interior.
—Hace muchos años me preguntaste si te recordaría cuando murieses —volví a hablar. ¿Por qué, luego de casi un siglo de ello, he recordado su pregunta?— La verdad es.. que te recuerdo todos los días —Los árboles callaron y un extraño nudo en mi garganta se hizo presente. La única vez que había sentido aquello, fue hace un año, aquel mismo día mientras ella moría en su lecho y en frente de mis ojos. Sus arrugadas manos sostenían las mías, con lo poco de fuerza que les quedaban, y su rostro me sonrió por una última vez, con calidez y sinceridad propias de ella. Yo no pude hacer más que mirar cómo su alma se alejaba de su cuerpo en un suspiro, y su calor se disipaba en aquel mismo instante.
—Rin.. —musité—, te echo de menos —Moví los labios, pero no había logrado emitir sonido alguno; y es que la aflicción que me asedia me lo impidió por completo.
Vi cómo el alba se empezaba a mostrar detrás de los árboles y, a lo lejos, escuchaba a un par de aldeanos hablar. Había llegado el momento de marcharme.
23 de diciembre de 2015
Plumas en la memoria.
27 de agosto de 2015
Let go
El corazón duele y el viento sigue fluyendo de manera helada en los pasillos. Las manos congeladas tratan de escribir lo que la mente le dicta y su corazón siente. La mente, por su parte, sólo piensa en el suicidio. ¿Por qué? Es simple, ella ya no quiere seguir fingiendo.
Se esconde, día tras día, en una máscara que creó por sí sola y fue moldeada conforme los acontecimientos ocurrían. "Todo está bien" era su mentira favorita. Odiaba ser tomada por tonta, pero cómo se divertía haciéndose pasar por una.
Las mentiras dolían, pero dolía más el hecho de que ella también las usaba. "¿Cómo esperas que alguien sea sincero contigo, cuando tú no lo eres con esa persona?" Su interrogante favorita y aún así la que más detestaba, porque era cierta.
Las lágrimas rodaban con facilidad, ellas ya se conocían el camino de memoria hasta su mentón, al parecer. El frío le congelaba las piernas mientras esperaba en una banca. Al día siguiente vería a sus amigos en ese mismo lugar, sin que ellos supieran la soledad que su ser sintió mientras las estrellas salían.
Ella sabía la respuesta a su dolor, el cómo acabar con eso. Pero, joder, sí que era espantosa.
Aquel viejo y conocido refrán de "Si amas algo, déjalo ir" no podía lucirle más cierto ahora. Estaba enamorada, pero no podían estar juntos. Ya no más. Ella le hacía daño como veneno, y esa persona por quién daba todo tenía muchas otras que eran mejor. Ella sólo estorbaba en su felicidad.
La quería dejar ir, pero dolería.
31 de julio de 2015
26 de abril de 2015
The drop... again
1 de marzo de 2015
How come you don't feel ashamed
¿Crees que eres la única que llora por las noches o al amanecer?
¿Crees que no me doy cuenta cómo me miras?
¿Crees que no sé que te avergüenzas de mí?
Me dices constantemente qué no debo hacer pero, ¿te has preguntado siquiera una maldita vez qué es lo que yo quiero?
Me preguntas cómo me siento pero, ¿siquiera te has preguntado cuál es la verdadera razón por la que no te contesto?
Tu pequeña hija se ha ido, según tú. Esa hija a la que veías "vestida de niña" quieres que regrese. Pero ni una sola vez te has preguntado por qué ya no me visto de esa manera, ¿verdad?
Ves lo que quieres ver, y temes por la respuesta verdadera. Ni una sola vez me preguntaste cómo me sentía con mi aspecto, sólo te preocupa que me vea como antes lo hacía.
¿Sabes por qué antes lucía como niña? ¿Alguna vez te preguntaste si yo me sentía bien luciendo así?
No. Ni una sola vez lo hiciste.
Siempre odié mi aspecto, y aún lo hago de vez en cuando.
Nunca me sentí parte de esas chicas que se visten "femeninas", pero tenía que lucir de esa manera. Tenía que hacerlo porque te hacía feliz, y porque no tenía otra alternativa. No tenía dinero y no podía comprar la ropa que yo quería ni cortar el cabello a mi gusto.
Yo nunca he sido como las otras chicas.
Y tú nunca entenderás eso.
Me dijiste "ojalá me entiendas" pero, ¿tú me entiendes a mí? ¿Entiendes que lo que yo quiero, lo que a mí me gusta, está fuera de los parámetros que tú tienes para tu hija perfecta?
No. Esa hija tuya por primera vez se está sintiendo cómoda en su cuerpo, con su aspecto; pero para ti, tu hija se quedó en el colegio.
21 de febrero de 2015
17 de febrero de 2015
Insomnio y un viaje interminable.
31 de diciembre de 2014
Una caja debajo de la cama
Lágrimas y sonrisas;
Decepciones y sorpresas;
Felicidad y tristeza;
Pero en el último día, me doy cuenta que todo pasó como debía ser.
En su momento nos preguntamos, ¿por qué me pasa esto?.
En los malos momentos, deseamos desaparecer;
En los días oscuros, deseamos que todo sea una ilusión;
Y repentinamente, aparecen personas que nos recuerdan que no todo está perdido.
"Before it gets better, the darkness gets bigger".
Un año bueno, un año malo. El mejor de los años, el peor de los años. No estoy aquí para descifrar como fue.
Somos dueños de lo que deseamos afecte en nuestra vida, y somos dueños de como queremos describir lo que nos ocurre.
Muchas personas se fueron, algunas sólo me hacían daño y a otras no las merecía.
Unas pocas llegaron a mi vida en el momento preciso, y no quiero que se vayan.
Me di cuenta que cada quien sufre y es feliz, a su manera.
Y lo más importante, es que me dieron otra oportunidad para ser feliz.
No me arrepiento de nada ahora.
Todo lo malo, me puso en donde estoy, y lo agradezco.
16 de diciembre de 2014
Unknown
Tengo tantos sentimientos por ti, que es difícil no tener miedo todo el tiempo.
Es difícil no temer el perderte, o que te alejes.
Es difícil no temer que encuentres a ese alguien mejor que yo, porque existe.
Quiero decirte tanto, todo, siempre, pero mis palabras quedan colgando en el aire.
No logro modular, y con suerte logro decirte cuanto te amo.
Es muy difícil expresarme cuando te tengo cerca,
Y mi miedo es que alguien logre hacer lo que yo no, y te alejes.
Soy demasiado cobarde, pero doy lo mejor para que sepas que todo lo que siento es real.
Que si te vas, me desvanezco.
Que si no te tengo, me muero.
6 de diciembre de 2014
26 de noviembre de 2014
Never doubt i love
Hay inseguridades que no me dejan y demonios que se aferran;
Pensamientos que me consumen y celos que me apoderan.
Tengo un millón de defectos y temores que me rodean,
Y entre todo este desastre que soy, tú eres mi más grande fortaleza.
Hay lágrimas que no cesan su camino; a veces de felicidad y otras por inseguridad.
Algunas noches morfeo se espanta de mis ojos enrojecidos, dejándome con un par de almohadas y una sábana.
Muchas son las noches en que cuestiono pasadas decisiones;
Menos la que tomé contigo.
No quiero escribir de cursilerias y menos de tristezas;
Tampoco pretendo hacerme poeta con estas letras.
Para lo único que escribo,
Es para decirte lo que no puedo a los ojos.
Sí me haces feliz y sí te amo;
Sí eres causante de mis miedos, pero también de mis alegrías.
No eres causante de mis problemas ni de mis tristezas;
No me deprimo al pensarte, pero sí al extrañarte.
No quiero atarte,
Ni mucho menos obligarte a permanecer con este desastre.
No quiero que finjas si tu amor se acabase.
Sólo quiero que sigas siendo lo que eres cada día;
Y también quiero caminar a tu lado por lo que me resta de vida.
Te amo, DFGP.
6 de noviembre de 2014
Black Hole
No sabía qué hacer.
Se encontraba en un mar de lágrimas sin motivo, y su cuerpo temblaba con la más mínima brisa del viento.
Era ese vacío inexplicable de nuevo, esa incertidumbre y esa inseguridad que se apoderaban de él una vez más.
¿Cómo podía terminar con todo eso?
Se había cansado, hacía mucho tiempo atrás que lo había hecho.
Era un muerto en vida, una máquina andante.
No esperaba que eso acabara pronto, ¡pero cómo lo deseaba!
Sus ojos ardían y la luna era su única compañía.
La luna, la oscuridad de la noche, y el viento, sus eternos amantes y cómplices de la vida.
21 de agosto de 2014
Ya no quiero escribir sobre amor
Y una vez más se encontraba arrancando la hoja de papel de su cuaderno y lanzandola al bote de basura a su derecha, no muy lejos de la puerta de su habitación. Tenía que escribir algo para su clase del día siguiente, algo que lo representara sin la necesidad de ser esta una biografía o descripción sobre él mismo y su vida. Podía ser un poema, o una historia ficticia como él de protagonista.
Pero su mente no trabajaba más que en pensamientos absurdos que desearía no tener. Los odiaba, tanto como levantarse temprano (pero no más).
Se exaltó al escuchar un golpe en la puerta. Había sido leve, casi sordo si él no hubiese estado sumido en otras cosas haciendo que en su mente resonara.
Era su padre, preguntando que era lo que había causado tanto ruido. Ambos miraron alrededor de la habitación. Claro, su lámpara se había roto en un intento desesperado de conseguir inspiración. Su padre se marchó ante la explicación y él se echó sobre su cama, golpeando ligeramente el cuaderno con la punta del lápiz.
No tenía más opción. Su cerebro no cooperaba y pasaban ya de las once de la noche. Él no planeaba perder sueño por una tarea estúpida, no lo valía.
*
Un latido, un dolor, y un sollozo.
Las pisadas marcan tu lejanía, y las respiraciones tu indiferencia.
Ya no quiero escribir sobre amor,
O sobre corazones rotos. ¿Cuál es la diferencia, después de todo?
El viento sopla y se va, y yo me quedo.
Las personas vienen y van, pero yo observo.
¿Dónde estás? Una vez más no viniste.
Espero por tu llegada, aunque sea en vano.
Vivo ilusionado, perdido.
Me desconecto y nunca más vuelvo,
Ya me he ido lo suficientemente lejos de aquí como para saber que no me necesitas. Aún así, sigo esperando.
Ya no quiero parecer un loco obsesionado, pues no lo soy.
No eres obsesión, sólo la parte de mí que se aleja sin saber.
Esa que se despega del padre, para jamás regresar.
Sin saber.
Aquí sigo, una vez más, escribiendo sobre dolor.
Pero ya no quiero escribir sobre amor.
¿Qué hago, antes de tirarme al precipicio?
Sólo pensar, pensarte... desde lo más profundo de mi mente.
15 de agosto de 2014
I try, I tried... I quit.
Caí en ese pequeño espacio que yo mismo creé, y el cual había abandonado.
Volví, me hiciste volver; me hiciste querer intentarlo, y retroceder en el último instante.
Me hiciste darme cuenta que estoy dañado, y que mi lugar está en ese agujero.
Nada me sostuvo, simplemente me lancé al vacío.
Pero yo no tengo alas, entonces... ¿Por qué?
Arriesgar y perder, la historia se repite una vez más.
Sin embargo, no te fijaste que realmente arriesgué, y mucho menos que perdí.
Me escondo, huyo, lloro, y a la vez sonrío.
Porque, así soy, ¿no?
No lo sé, no quiero saberlo, nunca lo sabré.
Sólo déjame cerrar los ojos y lanzarme nuevamente, siendo sostenido únicamente por mi mente.
Sólo aléjate, que yo haré lo mismo.
Sólo no intentes caber en este agujero, pues únicamente quepo yo.
Sólo déjame sumido entre lágrimas y risas, entre el pasado y el presente.
Sólo deja que el karma se encargue de mi cuerpo y alma.
19 de julio de 2014
Like art
Él quería que ella lo notara.
Tal vez era acosador, pero ya llevaba tanto tiempo observándola desde la oscuridad, que necesitaba que ella lo viera.
De una buena vez.
Ante los ojos de otros, de sus amigos, ella era linda. Sólo linda. Pero para él, era más que sólo su rostro.
Era ella, esa persona callada y reservada. Era su forma de tratar a los pocos con quien hablaba, y su manera de sonreír cuando algo era realmente gracioso.
No, no sólo una "sonrisa educada"; era esa forma en la que sus ojos desaparecían entre sus mejillas cuando sonreía. Como cada uno de sus colmillos aparecían levemente cuando lo hacía, y su cabeza iba un poco hacia adelante cuando todo sucedía.
Él perdía la cabeza.
Ella le hacía perder la cabeza, sin darse cuenta.
Sus palpitaciones eran aceleradas y sus manos sudaban cuando trataba de acercarse a ella. En ocasiones intentó preguntarle la hora, pero ella no usaba reloj. El de su celular, había pensado luego, pero temía.
Temía por todo.
Temía porque ella saliera huyendo, o fuera cortante. Porque él era raro.
Como, realmente raro.
Su cabello no seguía una sola dirección como el de otros chicos, sus ropas no eran combinadas. Y su cara, Jesús, su madre siempre le decía que necesitaba algo de vello facial en ella. Al menos un poco de barba, pareces coreano, le había dicho en una ocasión. Y él sabía que su madre creía que todos los coreanos eran afeminados.
Pero él no podía evitarlo.
Nada de eso.
Adoraba vestir de negro, y no peinarse, y su vello facial no crecía más de un centímetro cada cuatro meses. O más.
Él era raro.
Y ella era arte.
Tal vez sólo fue hecha para ser apreciada por él, desde la lejanía. Tal vez otro tendría el privilegio de tenerla, de hacerla sentir más valiosa de lo que era para él.
Tal vez, ella no estaba destinada a verlo a él.
Nunca.
21 de marzo de 2014
I have.... no one
Cruzar por las calles, ver parejas tomadas de la mano, ver amistades tonteando alrededor, son cosas que en mi subconsciente, en lo más profundo de mi mente, he envidiado desde hace ya varios años.
¿Qué me pasó?, ¿cómo me volví lo que soy ahora?
Sinceramente, prefiero ser quien soy en estos días a lo que alguna vez fui, pero... no me cabe la menor duda de que duele.
Dolió en su momento, y la herida ha dejado estragos en mí, en mi personalidad.
Alguna vez creí haber tenido todo para ser feliz. Amaba con locura, reía únicamente al pensarte. Disfrutaba cada instante al lado de las personas que me hacían feliz, sonreír; era esa época en la que sólo me ocupaba de conversar con amigos y hacer estupideces. La época en la que nos enamoramos y perdemos total autocontrol sobre nuestras acciones. La época en la que nos hieren constantemente por ser estúpidos.
Todo es efímero, nada es duradero, y sólo ahora lo comprendo.
No sé qué es más triste, si el no tener a alguien o no dejar que ese alguien pueda llegar a ser especial.
Algo se rompió dentro de mí en aquella época, algo que ahora me está pasando factura muy caro. Algo, que no sólo me está destruyendo a mi lentamente, sino también a personas que me quieren y que quiero.
No he podido amar desde entonces, desde que sentí que mi "vida perfecta" era destruida con palabras. Desde que me di cuenta, que las personas que tenía conmigo, siempre terminaban alejándose de mí.
¿Por qué?
¿Hay algo malo en mí?
Envidio mucho a las personas que tienen un o una mejor amigo/a, alguien en quién confiar enteramente, con quien hacer estupideces y sentirse bien. Envidio a quienes tienen con quien conversar durante largas horas sin aburrirse, o desvelarse jugando video juegos o viendo películas hasta caer rendidos. Envidio a esas personas porque sé que son felices, al igual que yo lo era cuando los tenía.
Es triste darse cuenta de la realidad, de que tienes estragos en tu vida que nunca te dejarán volver a ser lo que eras. Que esos estragos, son lo que los adultos llaman "experiencia".
Es triste saber que no tienes amigos ya, verdaderos amigos; que no puedes confiar en nadie, y debes estar cauteloso a cada paso que das. Es triste, y muy doloroso, estar rodeado de gente, pero seguir sintiéndote muy solo.